Las reflexiones de Juan


viernes, 9 de junio de 2017

HOMENAJE A Juanjo Gonzalez: POETA DE LAS ARTES Y LA VIDA



PARA CIRCULAR EN LA BARCA DE RA

¡Oh vosotros, espíritus estelares de Heliópolis!
¡Y vosotros, Seres luminosos de Kher-Aha!
¡Observad! ¡Acaba de nacer un dios!
Las amarras de su Barca celeste están completas… Aquí me veis que tomo los
remos.
¡Verdaderamente, yo soy lo suficientemente poderoso como para manejar las
armas de combate de los dioses!
Heme aquí que yo desato la Barca de Ra y penetro en el Cielo… Yo voy por los
canales y llego ante Nut.
Junto a Ra navego bajo la forma de Espíritu con máscara de mono.
Verdaderamente he alejado los males que amenazan ya a los Mundos: la limitación
del Cielo y la Escalera del dios Sebagú.
Aquí tenéis a los dioses Keb y Nut contentos.
No dejan de repetir mi Nombre, por mí, un recién venido al cielo.
Por mí, el Ser-Bueno rejuvenece; Ra vuelve a aparecer en todo su esplendor; el
dios Unti recobra el poder de la palabra, el dios de las inundaciones, Bahú, es el
primero entre los dioses.
Verdaderamente, los desgraciados que no habían conocido la felicidad en vida la
conocerán ahora.
Los lamentos no se oyen más.
Por todas partes se sienten los fuertes actos de la Jerarquía celeste…
¡Yo te amo, Alma divina, cuyo mágico poder sobrepasa la fuerza de los dioses del
Sur y del Norte en todo el brillo de su esplendor!
¡Ojalá pueda crecer y magnificarme en el Cielo como tú lo haces entre los dioses!
¡Para estos debes liberarme de todas las amenazas de los demonios!
¡Fortifica mi corazón!
¡Haz que pueda ser fuerte con la misma fuerza de todos los dioses, todos los
Espíritus santificados y todos los muertos!
¡Verdaderamente, sí, soy fuerte con todas las fuerzas!
¡Yo soy el Señor de la Justicia divina cuyas riendas tiene la diosa Uadjit!
¡Las mismas fuerzas que me protegen y viven desde los confines de los Mundos,
protegen a Ra e su Cielo!
Que mi Viaje se realice en paz, ¡oh RA!
Despeja la Vía a tu Barca celeste pues el poder que me protege es el que te protege 
a ti, ¡oh Ra! Al Cielo llego igual que un dios vengador, Horus Khuti, Amo de los 
dos Horizontes.
Yo restablezco para Ra el orden de las Moradas del Cielo los dioses se regocijan 
cuando yo rechazo a los demonios.
El demonio Nebt será incapaz de aproximarse a mí; no podrán destruirme los 
Guardianes de los Umbrales.
Ya que soy un dios lleno de misterios con el rostro oculto, propuesto para el 
santuario del Gran Templo.
Yo vengo e informo a Ra acerca de las palabras de los dioses según las palabras 
del mensaje, imploro a mi Señor.
Verdaderamente, estoy lleno de vigor; yo recibo mis ofrendas en el tiempo que me 
ha fijado el Destino.

Conjuro CXXXVI del libro Egipcio de los Muertos.

Quizás pocos hayan conocido la energía que se escondía tras este gran humano, un hombre como pocos, daba cada minuto de su vida por otros. Desinteresado y sin ningún vicio mas mundano que su propia carne así era Juanjo.

Llego a mi vida de repente como el aliento de los dioses, súbitamente se gano mi confianza y mi aprecio. Transcurría el año 2014 de un dia cualquiera cuando comenzó a hablarme de una forma muy particular, escribía de manera extraña y camaleónica metamorfoseando palabras, párrafos enteros de extraños garabatos con un sentido único, siempre con el estilo particular de un Dalí o quizás un Gaudi, acérrimo creyente de la bondad humana, de la plenitud del cambio de la consciencia humana, daba aliento a todo el mundo aun sabiendo que la vida se le iba en ello seguía adelante, quijote de tierras desconocidas para los hombres pero conocidas para grandes espiritus.

JJ siempre fue para mi el héroe anónimo, esa persona que ejerce desde el silencio, aunque dudo que fuera silencioso y mas bien creo que tendia a banda musical. Hombre reservado en lo personal, con buen don de gentes que le permitia siempre hacer amigos por donde pasaba, así era JJ. Impetuoso y testarudo lleno de la gracia de la luz interior, el niño gigante, el cristos interno, el Prometeo, el Sisifo, el Fénix, nuestro Perseo. No enumerare lo que hizo en vida sino como vivió y el, Juanjo, era especialmente la clase de humanos que se necesitan. Vivió como hombre y realizo su transición como un gran espíritu del cual solo tengo mis mas sinceros agradecimientos ya que no encuentro palabras para demostrar la gratitud y el aprecio que siento por tan ilustre personaje.

Alguien me dijo alguna vez: "todas las personas están aquí por algo aunque no lo sepan y ese algo es lo que marca la diferencia" pues puedo decir sin temor a equivocarme que JJ era ese algo, era ese aquello que le hace falta a este mundo necio y decadente: Espíritu y Humanidad desinteresada por el mejoramiento de la raza, nuestra raza, La raza humana.

Nos veremos amigo. que tus días se cuenten por cientos y tus años por miles donde se que vives muy adentro del corazon de la humanidad.



J. P.