Las Octavas

jueves, 14 de julio de 2016

Cadenas y Sombras



Dentro de los relatos de Platón esta el de "La República" un relato en el que Socrátes dialoga las distintas formas de gobiernos que existen. No es para nadie un secreto que segun su punto de vista estas Repúblicas descienden directamente de la Concepción humana de lo correcto/incorrecto, del bien y del mal, de la justicia y la injusticia entre otras entropias de la mente humana. Al comienzo del libro se aborda el tema de la justicia y la injusticia por lo que Trasímaco aborda el tema con Socrates de manera sucinta y casi desarraigada del resto del relato pues se infiere que la justicia es al conocimiento como la Ignorancia a la injusticia, asi que inequivocamente es muy relevante que muestre al injusto como un astuto ignorante y al justo como un tonto.

No abordaremos los tipos de Repúblicas que existen y que son descritas en el libro pues sera materia de trabajo para mas adelante, lo que si os puedo decir es que es importante el conocimiento de si mismo ya que sin esto el trabajo interno es agua en saco roto.

Comenzaremos con el mito de la caverna el cual dice:

"I - Y a continuación -seguí-, compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la educación o a la falta de ella, se halla nuestra naturaleza.
Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna, y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello, de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto, a lo largo del cual suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquellos sus maravillas.
- Ya lo veo-dijo.
- Pues bien, ve ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos, cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados.
- ¡Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños prisioneros!
- Iguales que nosotros-dije-, porque en primer lugar, ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?
- ¿Cómo--dijo-, si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas?
- ¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?
- ¿Qué otra cosa van a ver?
- Y si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos?
- Forzosamente.
- ¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que veían pasar?
- No, ¡por Zeus!- dijo.
- Entonces no hay duda-dije yo-de que los tales no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados.
- Es enteramente forzoso-dijo."

Ahora bien, para esta primera parte la pregunta obligada es ¿quienes están encadenados? y la respuesta tal vez le sorprenda: Usted. otra pregunta es ¿quienes son los que conscientes del encadenamiento crean las "sombras" y las formas que manipulan la mente de los que están encadenados?
Para abordar esta respuesta debemos considerar primero lo siguiente:
El muro que se encuentra ante usted es todo lo que ve y percibe, son todos los conocimientos que posee, las diversas manifestaciones de su yo arquetipico y el mundo que usted piensa que existe.
Las cadenas son todas las creencias que usted tiene, los apegos, las supuestas lealtades, la veneracion hacia otros, y todo lo que le ate a algo en resumen.
El muro que esta atras tiene como fin 2 cosas: a) encadenarlos por que ahi se anclan las cadenas y b) mantienen alejada la vista de los perpetradores del engaño.
El fuego que proyecta las sombras es la artificialidad de la luz de las enseñanzas de los perpetradores del engaño.
Las sombras son en síntesis, las enseñanzas que no poseen luz que proceden de una supuesta luz y que es manipulada por los perpetradores.
Los perpetradores son hábiles manipuladores de las consciencias de aquellos que están encadenados a la realidad a la que ellos, a través de las percepciones, han aceptado. También son los conocedores del principio y fin de la totalidad de su entorno y de el de los manipulados.
Siguiendo con el planteamiento, estos perpetradores son en escencia personas o entidades sin escrúpulos en conseguir su objetivo. Son aquellos quienes se hacen llamar, "superiores, Maestros, Jerarquías, poseedores de la verdad, Sabios, Iluminado"s etc. Este tipo de Mentes/entidades son hábiles y con un "conocimiento" de la "realidad" que dicen conocer y que pretenden dar a conocer, Normalmente son aquellos quienes han sido consumidos por su ego manteniéndoles en este estado
En la siguiente parte del mito dice que:

" Examina, pues -dije-, qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia, y si, conforme a naturaleza, les ocurriera lo siguiente. Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz, y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, por causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera d alguien que antes no veía más que sombras inanes y que es ahora cuando, hallándose más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba?
- Mucho más-dijo.
II. -Y si se le obligara a fijar su vista en la luz misma, ¿no crees que le dolerían los ojos y que se escaparía, volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar, y que consideraría qué éstos, son realmente más claros que los que le muestra .?
- Así es -dijo.
- Y si se lo llevaran de allí a la fuerza--dije-, obligándole a recorrer la áspera y escarpada subida, y no le dejaran antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol, ¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado, y que, una vez llegado a la luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las cosas a las que ahora llamamos verdaderas?
- No, no sería capaz -dijo-, al menos por el momento.
- Necesitaría acostumbrarse, creo yo, para poder llegar a ver las cosas de arriba. Lo que vería más fácilmente serían, ante todo, las sombras; luego, las imágenes de hombres y de otros objetos reflejados en las aguas, y más tarde, los objetos mismos. Y después de esto le sería más fácil el contemplar de noche las cosas del cielo y el cielo mismo, fijando su vista en la luz de las estrellas y la luna, que el ver de día el sol y lo que le es propio.
- ¿Cómo no?
- Y por último, creo yo, sería el sol, pero no sus imágenes reflejadas en las aguas ni en otro lugar ajeno a él, sino el propio sol en su propio dominio y tal cual es en sí mismo, lo que. él estaría en condiciones de mirar y contemplar.
- Necesariamente -dijo.
- Y después de esto, colegiría ya con respecto al sol que es él quien produce las estaciones y los años y gobierna todo lo de la región visible, y que es, en cierto modo, el autor de todas aquellas cosas que ellos veían.
- Es evidente -dijo- que después de aquello vendría a pensar en eso otro.
- ¿Y qué? Cuando se acordara de su anterior habitación y de la ciencia de allí y de sus antiguos compañeros de cárcel, ¿no crees que se consideraría feliz por haber cambiado y que les compadecería a ellos?
- Efectivamente.
- Y si hubiese habido entre ellos algunos honores o alabanzas o recompensas que concedieran los unos a aquellos otros que, por discernir con mayor penetración las sombras que pasaban y acordarse mejor de cuáles de entre ellas eran las que solían pasar delante o detrás o junto con otras, fuesen más capaces que nadie de profetizar, basados en ello, lo que iba a suceder, ¿crees que sentiría aquél nostalgia de estas cosas o que envidiaría a quienes gozaran de honores y poderes entre aquellos, o bien que le ocurriría lo de Homero, es decir, que preferiría decididamente "trabajar la tierra al servicio de otro hombre sin patrimonio" o sufrir cualquier otro destino antes que vivir en aquel mundo de lo opinable?
- Eso es lo que creo yo -dijo -: que preferiría cualquier otro destino antes que aquella vida.
- Ahora fíjate en esto -dije-: si, vuelto el tal allá abajo, ocupase de nuevo el mismo asiento, ¿no crees que se le llenarían los ojos de tinieblas, como a quien deja súbitamente la luz del sol?
- Ciertamente -dijo.
- Y si tuviese que competir de nuevo con los que habían permanecido constantemente encadenados, opinando acerca de las sombras aquellas que, por no habérsele asentado todavía los ojos, ve con dificultad -y no sería muy corto el tiempo que necesitara para acostumbrarse-, ¿no daría que reír y no se diría de él que, por haber subido arriba, ha vuelto con los ojos estropeados, y que no vale la pena ni aun de intentar una semejante ascensión? ¿Y no matarían; si encontraban manera de echarle mano y matarle, a quien intentara desatarles y hacerles subir?.
- Claro que sí -dijo."

Esta parte expresa en escencia que todo aquel que se libera de las ataduras, las formas, y lo que conoce, que a su vez es creado por los manipuladores de la realidad de quienes habitan la caverna puede conocer una luz mas grande que lo ilumina todo permitiendole no solo conocer las sombras sino las formas en toda su esencia a traves de la luz. Este individuo se libera asi de todo prejuicio y se convertiría en catalizador para la liberación de otros que aun se encuentran en su caverna disfrutando de las sombras proyectadas por quienes crean y manipulan su realidad. También esta claro que las cadenas que atan a aquellos quienes se encuentran en la caverna no les permitiría reconocer cuando un relato es verdadero por que se encuentran ensimismados, consumidos por sus creencias, arquetipos y todo tipo de aprendizajes puestos por otros, por lo cual, quien intenta liberarlos del encierro al que ellos se someten estaría realizando una labor titánica y casi imposible.
Hay algo que no dice el relato de la caverna de Platón y es ¿que sucede con aquellos que salen de la cueva y conocen la realidad que es rechazada por la gran mayoría? Para esta pregunta hay 3 respuestas:
  1. Regresan a la caverna que es el entorno que mejor conocen
  2. A pesar de lo adverso de la tarea siguen buscando maneras que los demás vean lo que este individuo sabe.
  3. Se unen al grupo de los manipuladores, bien sea de manera consciente o inconsciente.
Aquellos que regresan a la caverna que es el primer caso son individuos que han sido sometidos por sus propios miedos, apegos, faltos de voluntad, sin mayores objetivos y por demás egoístas. Para el segundo grupo son aquellos que poseen la templanza suficiente, que sopesan lo que son, lo que representan en un estado que es distinto en grados tanto a los manipiuladores como a los manipulados y que ante todo anteponen los demás por encima suyo siendo estos altruistas en este sentido convirtiéndoles en individuos que lucharan por una colectividad de individuos y no de integrantes. Por ultimo están los que se unen a quienes manipulan la realidad, estos son fagotizados por el poder, la permanencia dentro de un esquema de sometimiento, la falta de empatia hacia todo y la radicalizacion de posturas.

Podemos concluir que en realidad el humano se une a todo tipo de grupos segun su propia esfera de consciencia deacuerdo al grado de aprendizaje que tenga y cada uno hara el papel que mejor sepa representar en una obra impuesta por otros ayudando a someter a otros.

Dicho esto la pregunta obligada es ¿quien realmente gobierna en ti?

Centésimo Humano